La presente información es una transcripción de un documento que era una copia restaurada del original, cuyo autor es el escritor don José O. Ontiveros, publicado el 31 de julio de 1945 en una Gaceta Conmemorativa de la Celebración del LXXXV de la Fundación de la Escuela Secundaria y Preparatoria Veracruzana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 BOSQUEJO HISTORICO DE LA ESCUELA SECUNDARIA Y PREPARATORIA DE VERACRUZ.

   Antes de la fundación de la Escuela Secundaria y Preparatoria de este puerto, diré que lo granado de la juventud jarocha acudía a la "ACADEMIA LITERARIA Y MERCANTIL" dirijida por don Santiago Moreno y que este Plantel funcionaba subvencionado por la R. Junta de Instrucción Pública. Seamos justos, detengámonos un momento para depositar unas coronas de "siempre vivas" y rindamos un homenaje de sincera gratitud al ilustre jurisconsulto cordobés don Francisco Hernández y Hernández, preclaro ciudadano, gran patriota, Gobernador que fué de nuestro Estado, y a todos y cada uno de los miembros de la junta de Instrucción Pública: don Manuel Velarde, don Alejandro del Paso y Troncoso, don Manuel A. Rojas, don José María Oliver, don Rafael Hoftman, don Juan de la Rosa, Lic. don Leandro M. Alcolea, don Jesús Lalanne y con Antonio Gordillo a cuyos afanosos trabajos e incansables desvelos se logró la obtención de un acuerdo Presidencial cediendo a la Ciudad de Veracruz, dos edificios para establecer en ellos una Escuela Primaria y una de enseñanza Secundaria, edificios que fueron conocidos con los nombres de "CASA DE PROVEEDURIA" y "ADUANA QUEMADA", respectivamente.

   En enero de 1870, los miembros de dicha Junta trabajaban infatigablemente: unos redactaban el Plan de Estudios y el Reglamento para el nuevo Centro Educativo, otros lanzaban una convocatoria para la construcción del moblaje y otros más se ocupaban de reglamentar el funcionamiento de una loteria: la "LOTERIA DEL INSTITUTO VERACRUZANO".

   El maestro carpintero don Vicente Mier y Terán fué el elegido para construir las bancas y enseres que habían de servir al pie veterano de los estudiantes preparatorianos.

   En el mes de febrero del propio año, el señor Lalanne propuso a la Junta se dirijiera al Sr. Gobernador exponiéndole que se tropezaba con el inconveniente de no encontrar en la ciudad de Veracruz una finca que reuniera las condiciones necesarias para instalar el Instituto, y que constándole a la misma Junta su gran empeño para ver funcionar el Establecimiento de Enseñanza Secundaria, se le suplicara dejar el local conocido por la "CASA DE PROVEEDURIA" que en aquel entonces ocupaba la Secretaría de Gobierno, agregando más tarde que ya varios padres de familia deseaban la pronta apertura del Instituto para mandar a sus hijos, y que mediando un compromiso no sólo con la Autoridad Superior del Estado, sino también con el público, que no demorara más tiempo su instalación y que en el primer domingo de abril tuviera lugar la inauguración.

   En sesiones sucesivas quedó probado el Reglamento del Colegio, se nombró Rector a don Esteban Morales, Prefecto de Estudios a don Alfonso Cinelli, Profesor Ayudante a don Juan Ignacio Torre y para las Cátedras de Gramática Castellana, Composición y Moral, a don Fernando Dorliac y Palomino.

   En Vista de que la completa terminación de los muebles y enseres y otros trabajos del Colegio requirieron mayor tiempo, la inauguración no fué sino hasta el 31 de julio a las 8 de la noche.

   La ceremonia fué solemnísima. Toda la sociedad mostróse satisfecha. Una banda militar inició el acto; bellos discursos fueron pronunciados por don José A. López. Presidente de la R. Junta de Instrucción Pública, por don Esteban Morales y por el señor Lic. Francisco Hernández y Hernández y como último número se cantó el Himno Nacional.

   Alli no se solemnizaba un cambio de administración, que siempre deja descontentos, ni una nueva fórmula de gobierno, que siempre conmueve intereses arraigados hiriendo profundamente a alguna clase social. El Himno Nacional con sus marciales notas, no era de una victoria empapada en lágrimas de huérfanos y viudas; no el levantamiento de una de esas columnas que fabrica la soberbia, la gratitud o el encono; era el lazo de unión de todas las inteligencias, era la inauguración de un Instituto, como dice el Lic. Rafael Domínguez, donde las ciencias hacen desaparecer todas las fronteras, donde todas las nacionalidades se funden en esta sola; Por eso todos los corazones palpitaron con un mismo impulso y bajo un mismo sentimiento y extranjeros y mexicanos sintieron humedecérseles los ojos.

   Así pues, desde entonces ha venido funcionando nuestra escuela con toda regularidad, como un perpetuo laboratorio del pensamiento, cultivándolo y purifucándolo; puliendo y aliñando las malezas de gran parte de nuestra Entidad y convirtiendo en realidad los dulces sueños de la juventud.

   En septiembre de 1871 comienza a prestar sus servicios como Profesor del Instituto el exceso maestro don José Miguel Macías, encargándose de las Cátedras de Latín, Historia, Cosmografía y Geografía Física.

   La R. Junta de Instrucción Pública, sufrió algunas metamorfosis; para los asuntos puramente concernientes a la enseñanza Secundaria se creó un Cuerpo llamado junta de Educación Superior que funcionó hasta enero de 1874 y desde esta fecha el Superior Gobierno del Estado acordó la designación de otro con el nombre de "JUNTA PROTECTORA DEL COLEGIO DE ESTUDIOS PREPARATORIANOS DE LA H. CIUDAD DE VERACRUZ".

   El primer acuerdo tomado por esta junta, fué el de dotar al Colegio de un Laboratorio de Química, un Gabinete de Historia Natural y un Compedium Métrico por valor de más de cuatro mil francos, encargado todo a la casa Hacbetté de París, por conducto de los señores Lainé y Cia. de este puerto, material que llegó procedente del Havre en la barca francesa "COLIGNY".

   Teniendo material para la experimentación en la clase de Qúimica, tras exámenes de oposición para servir esta Cátedra resulta agraciado don José Rossell, y lo mismo sucede con el señor Dr. don Juan Francisco del Río para encargarle la clase de Historia Natural.

   Esta Junta Protectora como las que con diversas denominaciones le precedieron, actuó con eficacia y celo inauditos; ministraba gratuitamente a los alumnos libros de texto, cuadernos, lápices y todo el material escolar que se necesitara; veló por la disciplina de los educandos y a los infractores los castigó con el rigor que cada caso ameritaba, y a no pocos becó para que siguieran los estudios profesionales en la Capital de la República.

   El Instituto Veracruzano como antes quedó expresado, comenzó a funcionar en la casa número 298, conocida más bien con el nombre de "CASA DE PROVEEDURIA", es decir, en el sitio que actualmente ocupa.

   La casa número 511, llamada "ADUANA QUEMADA" a donde se pensaba trasladar el Colegio, colindaba con el edificio que hoy ocupa el "HOTEL COLON" hasta la Biblioteca del Puebla (hoy Venustiano Carranza), incluyendo el Pasadizo del Ex-Convento que daba hasta la calle del Coliseo llamada después calle de Nava y actualmente de Emparan.

   El Edificio de la "ADUANA QUEMADA" el H. Ayuntamiento lo tenía arrendado a los señores R. C. Ritter y Cia. firma que gozó de alto prestigio como consignatarios de algunas líneas de vapores y dueños de las más acreditada casa importadora de loza.

   El señor Gobernador atento a los deseos de la Junta Protectora del Instituto, telegráficamente se dirigió al H. Ayuntamiento para que conforme al Artículo 1o. del Contrato de Arrendamiento celebrado con los Sres. R. C. Ritter y Cia. se sirviera ordenar la desocupación del referido inmueble.

   Hasta agosto de 1875 no había sido posible que los Sres. Ritter procedieran a la desocupación de la indicada finca y propusieron al H. Ayuntamiento el cambio de esta casa por la número 510 de la calle de Juárez previo avalúo de ambas fincas abonando en efectivo la diferencia que llegara a resultar así como los gastos del avalúo, escritura, etc., se pagaran por mitad ambas partes contratantes.

   La junta nombró una Comisión integrada por los Sres. Alcotea y del Paso y Troncoso para que rindieran un dictamen sobre la proposición de los Sres. R.C. Ritter y Cia. y cumplida que fué dicha comisión, expresaban:

   "Si como resultado de la permuta propuesta por los Sres. R. C. Ritter y Cía. solo se tratase de adquirir una finca cuyos arrendamientos sean tal vez superiores a los de la "ADUANA QUEMADA", llevando igualmente aquella la ventaja sobre ésta de hallarse en perfecto estado de conservación y aseo y de ser fácilmente adaptable para una negociación mercantil de primer orden, lo que implica al mismo tiempo la mayor seguridad de sus rentas, no vacilarían en proponer a la Junta consultase al H. Ayuntamiento se accediese a lo pedido por los Sres. R. C. Ritter y Cia., pues las ventajas para esta corporación serían notorias.

   Más han tenido presente que la casa número 511, o sea la "ADUANA QUEMADA", fué cedida por el Supremo Gobierno no con el objeto de destinar sus rendimientos a un Colegio de Instrucción Secundaria, sino para que la propia finca sirviese de local para el mismo Colegio. De modo que en hipótesis de que el H. Ayuntamiento secundase las miras de la Junta y que el Superior Gobierno del Estado apoyase a ambos Cuerpos hasta obtener del Supremo Gobierno de la Nación la autorización necesaria para la permuta, la Junta se encontraría obligada a ocupar desde luego, la casa cambiada a los Sres. R. C. Ritter y Cía. trasladando a ella el Colegio de Estudios Preparatorios.

 

   Han debido, pues, los que suscriben, estudiar si la casa número 510, inmejorable por lo que respecta a representar la buena colocación de un capital, reúne las mismas condiciones en lo referente a un local adecuado al establecimiento de un Instituto de Educación Secundaria, y, como resultado de este estudio, los comisionados de esta Junta resuelven negativamente esta cuestión en virtud de las cinco consideraciones siguientes:

  1. Que la casa ofrecida por los Sres. Ritter carece de la suficiente luz en sus diversos pisos, pero muy especialmente en sus bajos y entresuelo.
  2. Que como consecuencia anexo a la falta de luz, la ventilación es Insuficiente y la higiene aconseja este requisito como indispensable en los establecimientos que deban servir al objeto que se destinaría la casa número 510.
  3. Que el piso superior no presta la necesaria capacidad para que en él se diesen todas las clases del Colegio y como por esta razón seria preciso trasladar algunas a los entresuelos, se palparía el defecto de dificultar la vigilancia.
  4. Los patios no son bastantes amplios para establecer en uno de ellos el gimnasio.
  5. Que la capilla del Ex-Convento de San Francisco, conocida por el Tercer Orden, fué cedida a la Instrucción Secundaria con el objeto de que fuese agregada al Colegio, lo cual no podría tener lugar adminiento la oferta de los Sres. Ritter, ni éstos en sus proposiciones de permuta incluyen la mencionada capilla.

   Las cinco consideraciones apuntadas que podrían ampliarse aún y de ello nacerían otras consideraciones secundarias que los infrascritos no consignan en este dictamen, tanto por no darle demasiada extensión cuando por reservárselas, sí preciso fuere, para exponerlas al discutirse este asunto, por cuyo motivo terminan proponiendo a la Junta:

   Artículo resolutivo: -Dígase al H. Ayuntamiento en contestación a su oficio de fecha 9 del pasado agosto y con inserción de la parte expositiva de este dictamen, que por las razones en ella consignadas, opina esta Junta, no seria conveniente la permuta propuesta por los Sres. R. C. Ritter y Cía.

   Dichos Sres. en su afán de no desocupar el local donde debía instalarse el Colegio, posteriormente se dirigieron al H. Ayuntamiento y a la junta Protectora del Instituto proponiendo que a cambio de las tantas veces mencionada casa número 511, estaban prestos a facilitar un crédito hasta de veinte mil pesos, por cuatro años con el módico interés de 8% anual, para construir en los terrenos de extramuros un Edificio destinado a Colegio y que reuniera todas las necesidades en bien de la estudiosa juventud. El edificio se construiría conforme a un plan liberal, que no se viese restringido por las casas colindantes ni por la configuración del predio, se le darían los pisos necesarios dividiendo estos en salones espaciosos, ventilados y completamente adecuados al objeto a que debían ser destinados.

   Allí, el Colegio tendría una forma regular, podría dársele una arquitectura elegante, habría lugar para establecer un parquecillo que no sólo diese mayor realce y valor al Edificio, sino que contribuyese al saneamiento del aire y brindase un lugar cómodo de recreo a los alumnos y al mismo tiempo se establecería un gimnasio indispensable para el desarrollo corporal de la juventud.

   Para que se pudiese llevar a efecto el proyecto indicado, los exponentes comprarían la "ADUANA QUEMADA" después que fuese justificada por los peritos valuadores al efecto, pagándoles al contado, y con el producto de la venta y la cantidad que tenía reservada la Junta para la obra, podría levantarse el Colegio; agregando que en caso de que tales fondos no fueran suficientes, dichos Sres. estarían prontos a facilitar al H. Ayuntamiento, por cuatro años, la suma anteriormente indicada.

   El criterio de la Junta Protectora del Colegio fué en sentido de no admitirse las proposiciones de venta de la casa conocida por la "ADUANA QUEMADA".

   Y, el definitivamente el Instituto Veracruzano siguió y ha seguido funcionando en el mismo sitio, fué merced a un convenio entre el H. Ayuntamiento y la Junta Protectora para permutar la "ADUANA QUEMADA" por la casa de "PROVEEDURIA" ( Octubre de 1880).

 

 

 

 

AMPLIACIÓN DEL INSTITUTO VERACRUZANO

   A fín de dar mayor amplitud al Colegio Preparatoriano, el Gobierno del Estado autorizó a la Junta Protectora comprar el patio "EL CARMEN" de doña Rafaela Zulueta Vda. de Becerra. Posteriormente la Junta lanza al efecto una convocatoria para que arquitectos e ingenieros presentaran sus proyectos para la construcción de la nueva Escuela.

   Sendos proyectos son presentados por los Sres. Ingenieros Guillermo Hernández Pérez y Carlos A. Ferrer.

   Comisionado el señor Ingeniero Gonzalo Garita por el Gobierno del Estado para dictaminar sobre los proyectos de los dos concursantes, con fecha 18 de marzo de 1908 rindió el siguiente informe:

   "Proyecto presentado por el señor ingeniero Guillermo Hernández Pérez: --Leída cuidadosamente la parte relativa a la distribución, encontré que no está de acuerdo con las plantas que se me remitieron, así como los planos del corte, por lo que puede deducirse que el señor Ingeniero Hernández Pérez, hizo modificaciones a las plantas originales, omitiendo los cortes y especificaciones referentes al nuevo arreglo. Por otra parte, las nuevas plantas tampoco están distribuidas de conformidad con los detalles generales que recomiendan las especificaciones que se me enviaron fechadas en 1o de mayo de este año, pues en ellas se expresa claramente que la Dirección, Secretaría y Sala de Recibo deben estar en la planta alta, siendo así que en el proyecto está la Dirección en la planta baja, lo mismo que la Sala de Recibir, no encontrando determinado local para la Secretaría y para el taller de Fotografía."

   En resumen, es mi opinión, que este proyecto no es de tomarse en consideración: primero, por no llenar las condiciones generales que marcan las especificaciones; segundo, porue aunque éstas estuviesen de acuerdo con ellas, faltarían los planos principales de ejecución y cortes.

   Proyecto presentado por el señor Ineniero Carlos A. Ferrer: - Respecto a los planos presentados por el señor Ingeniero don Carlos A. Ferrer, creo, que salvo pequeñas modificaciones que me permito someter a la Superioridad, según se expresa en las plantas que acompaño, están enteramente de acuerdo con las especificaciones generales relativas a la distribución. Estas modificaciones o detalles a que me refiero especialmente son: en la planta baja, en la forma más conveniente para los muros del vestíbulo; a la colocación de la Sala de Espera para los Profesores, o sea en el lugar en que dichos Profesores asentarán en el libro respectivo la hora de su llegada al Establecimiento; al cambio de habitación del Prefecto de Guardia, y a la anexión de un pequeño patio para establecer en él, de una manera independiente, la habitación del Conserje, la cual como puede verse en el plano, constará de una pieza, cocina, lavadero y W. C.. En la Planta alta he variado la situación de algunas clases que creo no afectan en nada a la distribución dada por el autor del proyescto. Respecto a los detalles de cimentación, no me atrevo a dar mi opinión pues no conozco la resistencia del suelo de que se trata, pero es de creerse que el Gobierno del Estado eligirá para la construcción a una persona competente en el asunto. La lectura de las especificaciones de construcción hacen ver que si la obra se ejecuta de conformidad con ellas, satisfará las condiciones de una buena construcción. En cuanto a los presupuestos, no tengo ninguna experiencia sobre el costo de la mano de obra y materiales en ese Estado, por lo que suplico se me exima de dar mi opinión sobre el particular.

   Por último, respecto de la fachada, creo que podrán suprimirse muchos detalles de ornamentación a cambio de dar mayor altura a los pisos con la economía a que esto diere lugar, pues, resultaría un edificio de muy buenas proporciones, sencillo y adecuado a las necesidades del Instituto, según lo manifiestan las especificaciones a las cuales me he sujetado para rendir el informe que se sirvió pedirme y honrarme con ello el Superior Gobierno del Estado de Veracruz.

   La opinión de la Comisión de Hacienda de la Junta Protectora era en el sentido de que las obras de construcción se ejecutaran por contrato, pero al parecer del Gobierno del Estado fué que se llevaran a cabo por administración mediando la circunstancia para aprovechar los servicios del Presidente de dicha Junta por reunir a más de este carácter la condición de Ingeniero; pero que no obstante esto, la Junta acordara con el señor ingeniero Ferrer el sueldo mensual que se considerara equitativo y por el tiempo que durasen los trabajos de reedificación.

   La Comisión de Hacienda actuando en un terreno diplomático digno de todo encomio, trató el caso con el señor Ingeniero Ferrer y éste en disposición mejor de vender su proyecto, planos, especificaciones, etc. la junta Protectora acordó entregarle la suma de tres mil pesos.

   El Presidente de la Junta Protectora era nada menos que el señor ingeniero don Eulalio Vela a quien el Gobierno del Estado encargó la inspección de los trabajos y éste a su vez solicitaba los meritorios servicios del señor Arquitecto don Félix Ravinetti.

 

COMIENZO DE LOS TRABAJOS DE REEDIFICACIÓN

   Previas informaciones a las regidurías de Obrería Mayor y de Sanidad, el 1o. de Octubre de 1908 a muy temprana hora, la pala y el pico hacen sentir sus efectos. Los muros del vetusto edificio colonial que albergó a los alumnos en la primera etapa del Instituto Veracruzano comienzan a desplomarse a medida que avanzan los trabajos de demolición.

   Don Eulalio dicta todas las medidas que juzga prudentes para eliminar el mínimo accidente. Severino Martínez Tomador del Tiempo, pasa lista a los trabajadores y se ven desfilar a los albañiles, Juan Carvajal, Cesáreo Martínez, Valeriano Espinosa, Valente Figueroa, Luis Alfaro, Daniel Salgado; los peones: Baltasar del Valle, Mateo González, Lauro Estrada, Vicente Torres, Martín Ochoa, Ignacio Ochoa, Carlos Flores, Bruno Romero, Severo López, Julián Cabrera, Alberto Uribe, Antonio Moreno, Antonio Hernández, Antonio Monroy, Epifanio Acevedo, Julio Hernández, Juan Pérez, Ildefonso Cisneros, Filiberto Ordóñez, Ciriaco Ortega, Salvador Valdez, Rutilío Castro, Pedro Méndez, Ignacio Castañeda, Lorenzo Vergara, Jesús López, Pedro Cáceres, Angel Garcia, Juan Acevedo, Francísco Ramírez, Vicente Quintero, Cenobio León, Rafael Reyes, Francisco Lomas, Rubén Márquez y Manuel Carrasco, devengando el personal de albañiles un jornal de dos pesos diarios y el de peones un peso veinticinco centavos.

   Un detalle que considero importante asentar, es que mientras se efectuaban los trabajos de reedificación, el Instituto fué trasladado provisionalmente a la casa de los Sres. Juan Benito y Hno. situada en la calle Francisco Canal, entre la Av. Independencia y el Callejón de Santa María, en donde sucede toda una serie de sucesos algunas veces gratos pero las más de ellos lamentables.

   En enero de 1905, el sentido fallecimiento de don José Miguel Macías y en su substitución el nombramiento de don Cayetano Rivera.

   El 16 de mayo, la pérdida irreparable de otro distinguido maestro: la de don Juan  G. Amáble y, como consecuencia, la designación de don Primitivo Rivera para ocupar el cargo acéfalo.

   En agosto de 1906 deja de existir el Sr. Dr. don Juan Francisco del Río quien con todo acierto venía desempeñando las Cátedras de Zoología y de Anatomia, Fisiología e Higiene.

   El 8 de abril de 1908 rinde tributo a la madre Naturaleza el eminente pedagogo don Esteban Morales. Es don Cayetano Rivera quien asume el honroso cargo de Rector; se operan en el Personal Docente, trasladémonos al sitio en que febrilmente la masa laborante se ha encargado de pero dejando en capítulo aparte importantes cambios que levantar el majestuoso edificio que ha sido honra y prestigio del pueblo de esta Heroica Ciudad de Veracruz.

 

COMO FUE LA INAUGURACIÓN DEL NUEVO EDIFICIO

   En el mes de mayo de 1910 las obras de reedificación han tocado a su fín. Son detalles insignificantes los que faltan para dejarla del todo terminada, y, como número de las Fiestas del Centenario proceder solemne inauguración.

   En sesión extraordinaria celebrada por la Junta Protectora el día 6 de septiembre de 1910 dictábanse importantes acuerdos para que este acto revistiera toda la solemnidad que era de esperarse. Se designan diversas comisiones y a fín de no pasar inadvertido ningún detalle, he aquí la crónica del periódico "LA OPINIÓN" publicada en el número correspondiente al 21 de septiembre.

 

AYER FUE UN DÍA DE REGOCIJO PARA VERACRUZ

El señor Gobernador inauguró el Instituto Veracruzano.

   A las cuatro de la tarde de ayer, los alumnos y alumnas de las Escuelas Municipales capitaneados por sus Profesores y en forma correcta, recorrieron las calles de la ciudad, partiendo del Parque "Ciriaco Vázquez".

   Galantemente, y con el objeto de dar más brillo al desfile infantil, un grupo de Cadetes de la fragata argentina "PRESIDENTE SARMIENTO" unióse al corcejo, siendo ovacionado por cuantos desde balcones de las casas y en las aceras de las vías contemplaron su marcha.

   Después de haber andado por las principales avenidas de la ciudad, los marinos de la Patria de Bartolomé Mitre y de Olegario Andrade se separaron de la comitiva dirigiéndose hacia su buque.

   El señor Gobernador don Teodoro A. Dehesa en el domicilio de don Natales Ulibarri, presención el desfile, y terminado éste, hubo de trasladarse al "INSTITUTO VERACRUZANO" a fin de proceder al acto de inauguración.

   En este recinto don Teodoro A. Dehesa abre la puerta principal con una llave de plata; pasa al Salón de Actos, y toman asiento junto a este funcionario los señores Gral. Joaquín Mass, Lics. Manuel H. Nava, Joaquín Aguilar, Rafael Alcolca, don Emilio Bullé Goyre y el Ing. Eulalio Vela.

   Da comienzo la fiesta con la lectura del informe rendido por el C. Jefe Político del Canton, Ing. Eulalio Vela, relativo a la construcción del flamante edificio.

   La banda militar ejecutó una pieza y concluido ese número abordó la tribuna el inteligente galeno veracruzano don Rafael Cuervo, pronunciando un discurso que agradó mucho, hizo apologías de dos viejecitos bien amados, de dos mentores innolvidables: de don Esteban Morales y de don José Miguel Macias.

   Cuando el orador dijo la última frase: "LOS MUERTOS MANDAN", el señor Dehesa en pie, declaró solemnemente inaugurado el Plantel produciéndose en términos encomiásticos para con los que levantaron el hermoso Instituto.

   En seguida, el joven Juan J. Rodríguez, leyó el acta de inauguración, y la mayor parte de las personas que se encontraban presentes estamparon sus firmas en el histórico documento.

   Los concurrentes a la festividad fueron obsequiados con un exquisito lunch-champagne, en el que hicieron uso de la palabra el Lic. Diódoro Batalla y el Dr. Carlos Manuel García.

   El brindis de este facultativo fué cortísimo, pero como todo lo suyo, con el mérito de la elegancia y de la novedad... "Levantamos ahora nuestras copas pletóricas de entusiasmos hirvientes, de ansias pasadas y de anhelos ya realizados o realizables, por la inmarcesible gloria del fundador de este Plantel, por la de su ilustre reinstalador y protector, y por la de sus no menos preclaros colaboradores; por la continuidad en los tiempos de las tres veces grandiosa obra de este Instituto, "alma parens" del pensamiento juvenil veracruzano; por la prosperidad de nuestro estado y por la grandeza de la Patria".

   La arenga de Batalla fué conmovedora. Principio haciendo un símbolo de los actos de ayer: la inauguración de una escuela y la inauguración de una cárcel. Hizo justicia a don Francisco Hernández y Hernández que formó aquel plantel en la viejo Intendencia; que a sus empeños se debio la Biblioteca del Pueblo; cuyo frases de sentimiento para los viejos mentores del Instituto e hizo desfilar con amor y con cariño al traves de los recuerdos, a Morales, a Macías, a Ceballos, a del Río y otros más.

   Para el superviviente de esa época, Dr. don Manuel Cabrera, tuvo un arranque muy aplaudido.

   Batalla estuvo feliz.

   Prorrumpir en alabanzas, escribir largo y tendido acerca de la importancia que entraña la edificación del Colegio de Estudios Preparatorios, seria labor inútil, porque no hay quien ignore que instituciones de esta índole se encaman por sí mismas y que el elogio más elocuente que recibirá con el transcurso de los años el progresista mandatario de esta Entidad, será hallarse rodeado de una juventud distrada, talentosa y apta para la lucha por la vida y por la lucha para el resurgimiento de la democracia del mundo.

   La obra del Instituto Veracruzano, costó la suma de $129,694.61, se emplearon dos aulas y se economizaron.... $18,228.16, constituyendo un ejemplo de moralidad y honradez.

   En su informe, dijo don Eulalio Vela entre otras cosas, lo siguiente: después de cien años, percibimos aún el eco del Grito de Dolores y recordamos con veneración los hechos gloriosos de los héroes que sin vacilar dieron su sangre para legarnos Patria. y como justo tributo de gratitud, en todo el pais, tanto en la Capital de la República como en el más lejano pueblo se observa el entusiasmo para festejar de distintos modos el Primer Centenario de nuestra Independencia; muy natural es que Veracruz, siempre patriota, y siempre progresista, presentara su contingente señalando con obras importantes la inolvidable fecha cumpliendo así con uno de los primeros deberes de la Administración Pública que se interesa por el adelanto de su pueblo.

   El Ingeniero Vela rinde pormenorizada cuenta de los gastos hechos por concepto de adquisición de materiales y pago de mano de obra devolviendo la suma de $18,228.16, al tesoro de la Junta Protectora por las economias realizadas a través de todos los trabajos y termina agregando:

   --Al informar con satisfacción de este resultado, hago presente al señor Gobernador del Estado mi respetuosa felicitación por su constante empeño para dotar a nuestro Estado con obras que lo enaltecen y juzgo un deber consignar mi agradecimiento a la Junta Protectora del Colegio por haberme confiado esta obra de tanta utilidad para la Juventud; mi agradecimiento al señor Arquitecto Ravinetti, por su valiosa cooperación y también a los modestos obreros que con sus manos encallecidas por el trabajo honrado, dejan a la Ciudad un recuerdo que servirá por muchos años a multitud de educando que exclamarán cuando sean factores útiles de la sociedad ¡ESCUELA!  ¡ESCUELA!  ¡QUERIDA Y BIENHECHORA! ¡BENDITA SEAS!....

 

ESTILO ARQUITECTONICO DEL EDIFICIO

   El estilo arquitectónico que sigue la fachada es compuesto de Dórico y Toscano que predominan, sobre todo, en el primer cuerpo del edificio: las columnas descargan sobre su pedestal que está adornado con molduras del mismo orden.

   El cornisamento del entrepiso es completo; tiene en el arquitrave sus goterones y el friso sus triglifos; una cornisa complementa este primer cuerpo.

   Las ventanas de la planta baja y alta son de medio punto formando quince piedras con divisiones que a su vez arman un arco ojival completo.

   El segundo cuerpo del edificio sigue el mismo estilo cambiando únicamente el orden arquitectónico ya que éste pertenece al Jónico.

   Las columnas descansan sobre un pedestal adornado con moldura del mismo orden; su capitel está ricamente acabado con volutas y ovos.

   El cornisamiento es completo; tiene esta cornisa unos modillones en su parte baja y remata después del pretil con un frontis rústico.

   Los muros son de enchape de ladrillo que forman nueve piedras. Los arcos de las ventanas son de medio punto y tienen un adorno formado con molduras primorosamente combinadas.

   Los arcos intercolúmneos que se encuentran en los corredores de la planta baja y alta siguen los órdenes Dórico, Toscano y Jónico-Compuesto.

   La base de la columna del orden Dórico-Toscano, en planta baja arranca del nivel superior de la zapata formando su base en zócalo cuadrado. Sobre éste hay un toro, un junquillo con su correspondiente filete y así termina la base de la columna. Inmediatamente principia el fuste con un diámetro de 0.45 mts. para terminar en 0.40 mts. El capitel esta compuesto de filetes, toros, junquillos, platabanda, talón y otro filete a lo último. De este punto arranca el estribo del arco siguiendo éste el medio punto que está adornado con una serie de molduras. Sobre el coronamiento del arco encontramos la cornisa adornada con molduras del mismo orden; filetes, toros, golas, boceles y medias cañas.

   Del último filete de la cornisa desplanta el pedestal de las columnas Jónico-Compuesto que forman el entrepiso de la escuela.

   La base de la columna arranca con un zócalo y está formada por dos toros, tres filetes y una escocía.

   El capitel se compone de un junquillo adornado, ovos y volatas; el ábaco está formado por una gola, filete y bocel.

   El estribo del arco arranca del último bocel siguiendo como en el primer cuerpo un medio punto.

   Una balaustrada complementa los corredores de la planta alta.

   Los estilos arquitectónicos antes anunciados combinados con exquisito primor dan al edificio de nuestra Escuela una majestuosidad de severa belleza.

 

EL JARDIN HERNANDEZ Y HERNANDEZ

   En mayo de 1910 se dan los primeros pasos para la construcción del jardin frontero a nuestro Colegio como obra complementaria de la misma Institución Educativa a fin de que sirviera como sitio de recreo para los alumnos y como nueva nota de ornato para la ciudad.

   En ese tramo de la calle Landero Coss funcionó provisionalmente un mercado. Don Cayetano Rivera recomendó al Arquitecto Ravinetti que hiciera plano y presupuesto del parque en proyecto.

   El H. Ayuntamiento con la aprobación del Gobierno del Estado acordó la inmediata desocupación del lugar y su importe fué cargado a las economías obtenidas de las obras del Colegio; la Junta Protectora cubrió los emolumentos de un jardinero hasta el mes de abril de 1914.

   Este parque ostenta en uno de sus costados un pedestal con el busto del señor Lic. Francisco Hernández y Hernández con el propósito de que la juventud veracruzana recuerde al preclaro gobernante que jamás escolasó esfuerzo alguno hasta dotar a nuestra ciudad de un Instituto de Enseñanza Superior y la Biblioteca que hoy rememora al Primer Jefe del Ejército Constitucionalista.

 

LOS ACONTECIMIENTOS DE 1914

   Para dar idea del estado en que se encontraba la Escuela Preparatoria al finalizar el año de 1913, he aquí un Informe de la Comisión de Hacienda de la Junta Protectora: --Dentro de pocos años y económicamente empleada la Partida correspondiente al Colegio Preparatorio de Veracruz, será a no dudarlo, el mejor que cualquier otro establecimiento de su categoria. Sí, en efecto, mucho se ha hecho ya para enaltecer, cual lo merece, nuestro histórico centro educativo, de gloria indiscutible e inmarcesible, porque es gloria, y de legítima naturaleza, la que consiste en dar unidades selectas a una colectividad social que la lleve por la vía del progreso; y es errefutable que nuestro viejo y amado Instituto ha sido cuna de no pequeña parte de nuestra Heroica Ciudad.

   Ya hay mesa-bancos unitarios en todos los salones; el Gabinete de Física y el Laboratorio de Química cuentan con los más necesario; pero falta aún no poco para satisfacer debidamente los fines de observación y experimentación que han de caracterizar esas importantes disciplinas científicas. No tenemos ni siquiera en germen Laboratorio de Psicologia; más la junta sabe muy bien que con la mayor economia posible y bien entendida todo se irá mejorando cada vez más.

   La situación angustiosa de nuestra Patria, víctima de extrañas, arteras y rapaces influencias que no pacificistas, ni altruistas ni justas, ha modificado pronunciadamente el tipo de cambio y a tal punto, que casi resultó duplicado el importe presupuesto de los aparatos pedidos a Paris para el Gabinete de Física y el moblaje americano comprado a la casa "Velvet" de New York.

   Esperemos que la paz florezca de nuevo en nuestra muy Amada Patria, la paz que anhela todo mexicano de orden para que todos los intereses nacionales resurjan potentes y fecundos y así el colegio Preparatorio dispondrá de más recursos para proseguir su marcha triunfal en dirección del enaltecimiento local y patrio.

   Un incidente ocurrido en Tampico entre marinos del acorazado "DOLPHIN" y la policia de ese puerto tamaulipeco motivó el requerimiento de una pública reparación a la ofensa, decían, se habia hecho a la bandera de las barras y de las estrellas.

   El Gobierno mexicano se negó a tal exigencia, y como represalia, el 21 de abril de 1914 fuerzas norteamericanas invadían el puerto de Veracruz.

   En poder de los estadounidenses esta plaza, al Colegio Preparatorio lo utilizaron para hacer funcionar en él un Hospital. El edificio fué tocado por varias granadas enemigas y todo lo que con tantos y tantos esfuerzos se había conseguido para bien de la estudiosa juventud y que hacia figurar a la Institución como un astro esplendente en el cielo pedagógico de la Patria, todo esto, como una fuerza explosiva quedó reducido a polvo telescópico, y, para que se opere el nuevo fenómeno cósmico que los agregue para tomarlos nuevamente en otro astro majestuoso y (palabra no legible), todos esperamos que los hijos del Establecimiento, los diversos sectores sociales, las Autoridades Escolares, el pueblo veracruzano en general, oigan nuestro clamor y que cada quien de acuerdo con sus posibilidades económicas aporte su entusiasta colaboración.

   El deseo primordial de don Julio S. Montero, Director del Colegio era que los alumnos no interrumpieran sus estudios. El Profesorado en torno del director que jamás quiso recibir emolumentos del invasor, ya en el Casino Veracruzano, en el Teatro Dehesa, en casas particulares prosiguió impartiendo sus enseñanzas. Los muchachos andaban de Herodes a Pilatos pero no importaba este sacrificio si aquilataban en toda su grandeza la del Director y sus maestros que les daban un claro ejemplo de civismo y una palpable muestra de heroicidad.

 

 

LA VUELTA AL RECINTO OFICIAL

   Las exigencias requeridas por el Superior Gobierno del Estado para establecer los poderes en esta ciudad y más tarde convertido el puerto de Veracruz como sede del Gobierno Federal, la Escuela sirvió para el funcionamiento de algunas Oficinas Opublicas y de la Oficina Impresora de Billetes, así como para la Revalidación del papel moneda emitido por el Gobierno del Sr. Carranza.

   El Gobierno del estado trasladóse a la ciudad de Córdoba; confirma el nombramiento a don Julio S. Montero como Director de la Escuela, y en mayo de 1916, los alumnos reciben órdenes de volver al recinto oficial no sin que antes el edificio hubiese sido objeto de muy grandes y costosas reparaciones.

   El moblaje, aquellos mesa-bancos unitarios americanos comprados a la casa "VELVET" habían desaparecido, el Archivo, la Biblioteca, el Gabinete de Física, el Laboratorio de Química, al Museo de Historia Natural, el armamento francés para las prácticas de ejercicios militares, todo, todo había sido pillado. En circunstancias tales, don José Izazola alquila algunas docenas de sillas y muchos alumnos llevaron heterogéneo mobiliario.

 

 

LOS ATENTADOS CONTRA LAS ESCUELAS PREPARATORIAS

   Al finalizar el periodo de 1917, abtúvose don Julio S. Montero de presidir una memorable sesión de la Junta Académica a fin de tener amplia libertad de expresión. El sitial de honor se le confirió al señor Lic. Juan J. Rodríguez.

   Los señores Profesores: Vicente E. Barrios, Fernando Siliceo, Dr. Rafael Cuervo, Dr. Juan M. Rojas, Ing. Vicente Camporredondo, Emilio Carrau, Carlos M. Hernández Vives, Alejandro Cunningham, Profesoras Eulalia Samará, Carmen Villaseñor e Ida Ravinetti jamás olvidarán la expresión del Sr. Montero cuando leída y aprobada que fué el acta de la sesión anterior poniéndose de pie dice:

   "Respetables Profesores: El periódico "EL DICTAMEN" ha estado publicando una convocatoria de la Escuela Secundaria de Córdoba y la Revista Pedagógica "LA ESCUELA NACIONAL" en el número correspondiente al 30 de noviembre trae la circular dirigida por el Director General de Educación a los Directores de las Escuelas Primarias Superiores. Dichos documentos acompañan a esta breve exposición. Por ellos se percibe que es inminente el daño que se proyecta contra nuestra Institución Preparatoria. No se que las otras Escuelas Preparatorias hayan hecho alguna manifestación de defensa. Ella será ineficaz pero es necesaria. De otro modo se pensaria que existe solidaridad de criterio pedagógico entre las corporaciones docentes de nuestros Institutos y las Autoridades Escolares dispuestas a la demolición que nunca podrá ser aprobada por mí. En una sesión vespertina del Congreso de Profesores celebrada en la Escuela "FRANCISCO J. CLAVIJERO", a principios de 1915, siguió diciendo don Julio, levanté mi voz de defensa en favor de las Escuelas Preparatorias, de la nuestra, principalmente, lo dije desde entonces:  --Desde la sesión inaugural, percibí las baterías listas para romper el fuego contra las Preparatorias: tres veces tuve que hablar y tengo la satisfacción de creer, que, en aquella tarde quedó evitada por entonces, la supresión de nuestro Colegio, tan anhelada por muchos opositores."

 

   En la Memoria de los Trabajos del Congreso de Profesores en Veracruz no figura la defensa hecha por mi. esto nada importa. Lo que sí interesa es que la R. Junta Académica de este Plantel acuerde lo que juzgue necesario para sostener dignamente la obra memorable del insigna cordobes Hernández y Hernández.

   Si no es labor ocaccionaria la que se proyecta y que repruebo enérgicamente, mucho lo parece; y sí nuestras autoridades escolares siguen deslizándose por la pendiente donde se encuentran, hay que temer, que en lo sucesivo, los hijos de los paileros, cocineros o carpinteros.....

   Los grandes muertos de nuestra escuela, de imperecedera memoria, los inolvidables, Morales, Macías y Rivera, nos mandan que hagamos obra defensiva procurando la salvación de nuestro Instituto, factor indispensable del progreso de nuestra Ciudad".

   Durante la primera gestión del señor Coronel Adalberto Tejeda como Gobernador del Estado de Veracruz, nombró Director General de Educación y Encargado del Departamento Universitario al señor Prof. Leopoldo Kiel.

   El Prof. Kiel llegaba dispuesto a revolucionar los sistemas educativos y el 10 de junio de 1921 decia la Junta Académica de este Colegio lo siguiente:

   "El Gobierno y el Departamento Universitario esperan del patriotismo de ustedes, lo mismo que de su amor a la educación popular y reconocida competencia, que pondrán todo su empeño en la realización de esta obra que será de trascendencia para el progreso educacional en el Estado de Veracruz.- Quiero que se corrijan de la mejor manera las actuales deficiencias en que laboran las escuelas secundarias pudiendo orientarnos en tal empresa el conocimiento del último Plan de Estudios de la Escuela Nacional Preparatoria.... y llamaba la atención a la junta Académica sobre si convendría o no establecer un Curso Preparatorio para ampilar los conocimientos de los aspirantes a ingresar en nuestras escuelas capacitándolos así para obtener en los Estudios Secundarios mayor provecho".

   La opinión de la Junta Académica fué en el sentido de que la Dirección General de Educación era la que debía poner todo el empeño que fuera posible para conseguir que las escuelas primarias laboraran con más eficacia que como lo estaban haciendo. Que la reforma que entrañaba el Plan de Estudios Secundarios era necesaria tomando en consideración que debían aceptarse puesto que a ellos deberían sujetarse los aspirantes a Ingresar en las Escuelas Universitarias de la Capital, pero que no había que pensar en una metamorfosis radical.

   Ya dije de la actitud de don Julio cuando en el fragor de la lucha fratricida en 1915, brotó del Congreso de Maestros Veracruzanos, la reforma escolar de nuestro Estado.

   Se habló de fracasos de las Escuelas Preparatorias, se pidió la supresión de ellas. Muchos la anhelaban por que instituciones tales, son colegios de burgueses, decían, y los fondos públicos deben consagrarse a la educación de las masas populares. En muchos estaba arraigado el pensamiento de que la escuela primaria debía ser lo único.

   La mentalidad de quienes así discurrian, no alcanzaba a comprender que la escuela primaria no es todo, sino que ella, sí, debe ser la base de la cultura nacional.

   A pesar de aquellos duros embates, las Instituciones Preparatorias se mantuvieron en pie. Sufrieron reformas, cierto es, en la muy gloriosa Preparatoria de Veracruz no hay en su frontispício prohibición alguna para los hijos del propietario. Nuestra Escuela orgullosa ostenta el lema "SIEMPRE ABIERTA PARA TODOS", para los ricos, para los pobres y hasta para los que profesan distintos credos religiosos o políticos.

   Aquí, el desheredado puede subir a fuerza de asiduidad y mérito hasta donde se lo permita su intensa honorabilidad, su vigorosa voluntad y su robusta mentalidad. Aquí nadie pone valladares a esa digna ascensión triunfal. Aquí el rico y el acomodado y el falso aristócrata descienden si carecen de vigor psíquico. Que el que nada posee aspire a rectificar y mejorar su posición social, pero con rectitud y competencia: esto es lo justo.

   Nosotros queremos que haya muchas escuelas primarias, que haya muchas escuelas rurales, pues sabemos demasiado bien que hay mexicanos casi trogloditas, casi desnudos que moran en los rincones de las serranías y en los huecos de los árboles.

   Respecto de la educación de esas grandes masas de analfabetos esparcidos por todo el país, sólo hanse limitado, las más de las veces, autoridades y pedagogos a manifestaciones verbales: la democracia mexicana debe comprender que la educación es la primera de las obras nacionales y hay que dedicarle atención preferente, preeminente y predominante.

   La Escuela Secundaria y Preparatoria de Veracruz recoge las palabras del C. Presidente de la República General de Div. Manuel Ávila Camacho, refiriéndose a la campaña nacional contra el analfabetismo.

   "Es a todos los mexicanos que han recibido los beneficios de la enseñanza, a quienes exhorto para que se apresten en la Campaña que proponemos a su entusiasmo y a su sentido del deber. Yo mismo participaré en esta labor.

   Y junto conmigo, todos mis colaboradores. Y, junto con nosotros, nuestras esposas. Y no acepto creer que haya un compatriota que, pudiendo ayudar en esta empresa, se resista a hacerlo por egoísmo".

   En noviembre de 1972 "EL DICTAMEN" daba cuenta de una sesión celebrada por la H. Legislatura del Estado anunciando la impresión de las Escuelas Preparatorias de Veracruz, Orizaba y Córdoba y la Escuela Comercial de Tlacotalpan.

   En esa ocasión el Profesorado, los alumnos y el pueblo de Veracruz se rebeló contra tal disposición gubernativa.

   Los fondos destinados a la Enseñanza Secundaria y que en (palabra no legible) tan celosa venían siendo administrados por la Junta Protectora del Colegio, depositados en la Tesoreria General del Estado, dispúsose tomarlos para dedicarlos en lo sucesivo al fomento de la enseñanza rural.

   Se dijo a los señores Diputados que tal cosa constituía una flagrante violación constitucional. Que por la protesta que tenían otorgada y por respeto a sí mismos y a su representación no debían aprobar semejante proyecto. La Sociedad de Alumnos presidida por Francisco Hernández Carbonell desplegó asombrosa actividad y habiéndome tocado en suerte marchar en comisión a la ciudad de Jalapa, puedo asegurar que en esa vez por una verdadera casualidad, la Preparatoria de Veracruz logró salvarse.

   El Coronel Tejeda y el Profesor Kiel esperaron pacientemente mejor oportunidad para dirigir un nuevo ataque contra este Colegio; el advenimiento de otros diputados más fácilmente manejables; y es así que en una sesión secreta celebrada por la H. Legisladura el 21 de diciembre de 1922 quedaba aprobada la supresión de la Escuela Preparatoria del jarocho puerto.

 

 

CREACION DE LA JUNTA PROTECTORA DEL
INSTITUTO VERACRUZANO

   El pueblo de Veracruz, sabedor de la noticia, inmediatamente se puso al lado de los defensores de la causa más noble y justa.

   Vecinos pertenecientes a todas las clases sociales: profesionistas, comerciantes, empleados, obreros, etc., llenan por completo el edificio que ocupa nuestra Escuela de la que habían salido para luchar por la vida, en donde estaban sus hijos y a donde habían de llegar nuevas generaciones. Se nombre una nueva JUNTA PROTECTORA DEL INSTITUTO VERACRUZANO y por aclamación vemos ocupar sus respectivos sitiales a las siguientes personas:

Presidente:    Dr. Mauro Loyo.
Vicepresidentes:    Dr. Arcadio T. Ojeda y Lic. Manuel Zamora.
Tesorero:    Sr. Dionisio Loustau
Ayudante del Tesorero:    Sr. Carlos B. Puig.
Secretarios:    Dr. Gabriel Garzón Cossa y Lic. José Lizán Ramirez
Prosecretarios:    Lic. Carlos Basañez Rocha y Manuel F. Hinojosa.
VOCALES:    Sres. Félix Bueno, Lics. Juan J. Rodríguez, Carlos M. López, José G. Saavedra, Dres. Manuel Macías, Rafael Cuervo, Carlos Rodríguez Mendoza, Joaquín Peres B. Víctor Sánchez Tapia, Juan Rella C., Ramón Ojeda Falcón, Ing. José de Prida, Profs. Arturo del Río, y Alejandro M. Macías, y Sres. Ricardo Luna Batalla, Gervasio Freyre, Emilio Carrau, Alfredo Lenz, Alberto P. Rojas y Juan S. Carriles.

   La lucha entablada fué dura; más siempre triunfa la razón; ella estaba de nuestra parte. La escuela, fuera del Presupuesto, funcionó con el carácter de "libre", Don julio S. Montero recibió órdenes para hacer la entrega del edificio, muebles y enseres al Administrador de rentas don Marcos J. Reyes, pero habiendo acudido antes al amparo de la Justicia Federal y concedido éste, la disposición del Ejecutivo no pudo ser cumplimentada.

   Con las aportaciones de diversos donantes, funciones teatrales, corridas de toros, etc., el plantel siguió funcionando. La Secretaría de Educación Pública no tuvo el menor inconveniente para reconocer los estudios y hay que advertir que mediante la amistosa intervención del Sr. Lic. José Vasconcelos ante el Gobernador y ante el señor Prof. Leopoldo Kiel llegóse a un acuerdo satisfactorio y se esperó el nuevo periodo de sesiones de la H. Legislatura para que desde el primero de septiembre de 1923 el Gobierno del Estado se hiciera cargo del sostenimiento del Colegio Preparatorio, y, el 17 de noviembre la H. Junta Académica dictaba el siguiente acuerdo:

   "Publiquese en "EL DICTAMEN" el voto de sincero y profundo agradecimiento de la Junto y la colectividad estudiantil, para los miembros de la Junta Protectora del Instituto Veracruzano; para todos los que, movidos por los más cordiales y generosos sentimientos, aunaron sus esfuerzos a guisa de poderosas columnas sobre las que nuestro Colegio se mantuvo fírmemente; para toda la sociedad veracruzana, bajo cuyo protector escudo funcionó este Plantel que muchos maestros han dignificado y engrandecido".

   Se convino, igualmente, que el 10 de noviembre se efectuara en el Salón de Actos de la Escuela la entrega del Plantel por parte de la Junta Protectora del Instituto Veracruzano, al señor Lic. Hernández Jáuregui que llegaba en representación del C. Gobernador.

   La ceremonia fué sencilla pero revistió una radiante exaltación; hicieron uso de la palabra el Sr. Dr. Arcadio T. Ojeda, el Dr. Mauro Loyo, el Lic. Hernández Jáuregui y en último término el alumno Miguel Angel Ojeda en su carácter de Presidente de la Asociación de Estudiantes.

   Esa misma noche el Representante del Sr. Gobernador descubrió un cuadro en el que están escritos los nombres de todas las personas que generosamente contribuyeron al sostenimiento de la Escuela, acompañando a dichos nombres esta breve leyenda:

 

"A LOS ALUMNOS DE LAS GENERACIONES
VENIDERAS".
__________

"Al dar por terminadas sus labores la junta Protectora del Instituto Veracruzano que funcionó desde el primero de enero hasta el 31 de agosto de 1923, acordó haceros en las presentes líneas, entusiasta exitativa para que siempre demostreís a esta querida Escuela, el mismo amor que han patentizado los alumnos, ex-alumnos y simpatizadores de la época actual, sosteniendo durante doscientos cuarenta y tres días, sin la ayuda oficial este importante Centro de Enseñanza".

 

OTROS HECHOS NOTABLES EN EL HISTORIAL
DEL COLEGIO

    Dentro de la brevedad que impone un simple bosquejo histórico y dejando para después, al tratar en los datos biográficos de los maestros que nos han dejado para siempre, describir el estado del Plantel que corresponde a cada época, me limitaré en este (palabra no legible) a mencionar a grandes rasgos algunos hechos importantes que considero de suma trascendencia consignar.

   ¿POR QUE FUE LA SEPARACIÓN DE DON JULIO S. MONTERO?-- Veamos lo que expresa don Julio a la junta Académica en la sesión del 21 de febrero de 1924;

   "--A pesar de las múltiples gestiones, la Administradoción de Rentas no paga los emolumentos del personal, en virtud, de que todos los empleados dependientes del Estado han quedado cesantes y que no se revalidaria nombramiento alguno a las personas que hubiesen prestado sus servicios mientras estuvo aquí el gobierno revolucionario de De la Huerta".

   El director consideró irregular tal procedimiento ya que oficialmente no había recibido noticia de la existencia de dicha orden de cese.

   Don Salvador Díaz Mirón manifestó la conveniencia de dirigir al Gobernador un oficio en el cual se hiciera ver de manera respetuosa, pero al mismo tiempo digna, que no se había cometido falta alguna al permanecer en los puestos. Aún más, que se había creído cumplir con un deber al no abandonar las aulas exponiéndolas a caer en manos de individuos sin escrúpulos que hubieran cometido quien sabe qué profanaciones, ocasionando a la juventud o al edificio de la Escuela daños cuyo alcance no hubiera sido posible calcular.

   A pesar de este razonanamiento, el señor Montero fué separado al comienzo del mes de abril. El Coronel tejeda encarga la Dirección del Establecimiento a don Salvador Díaz Mirón, pero el agreglo vate la acepta a condición de que el Gobierno del Estado jubilara a su antecesor con el sueldo que le correspondiese como Director y el de las diversas cátedras que tenía a su cargo.

   Don Julio, el inmaculado don Julio S. Montero, en contra de su voluntad y pensando en los perjuicios que su negativa hubiera podido acarrear a los alumnos, acepta la proposición, con los resultados que todo Veracruz conoce.

 

DON SALVADOR DIAZ MIRON COMO DIRECTOR

DEL PLANTEL

    Veamos ahora a don Salvador Díaz Mirón rigiendo los destinos de la Escuela: es relativamente corto el tiempo que permanece asido al timón para llevar la nave a seguro puerto, pero aún así, crea una escuela, una generación de dignos y libertos. Todas sus energías las consagra al querido Colegio. Lo contemplamos como un soberbio, si, como un soberbio Catedrático de Literatura; como un soberbio Catedrático de Historia; pero en todos sus demás actos se revela como un cariñoso padre y todo un ejemplo de modestia.

   En dos ocasiones llegaron a este puerto embajadas presididas por José de J. Núñez y Domínguez y Juan de Dios Hojórquez con el propósito de tributarle un homenaje en vida, laurearlo como el más grande poeta de América y hacerlo coopartícipe de un acto apoteósico que se tributaria a otros dos exponentes de las letras hispánicas: a Gabriela Mistral y a don Jacinto Benavente.-- En las dos veces don Salvador declinó distinciones tan honrosas.

   No aceptó tampoco la cordial invitación del Ministro de una hermana República de América del Sur para asistir a los festejos conmemorativos del Centenario de la Batalla de Ayacucho.

   Siendo Ministro de Educación el Lic. José Vasconcelos le fueron ofrecidas al poeta tres Cátedras en las Facultades Universitarias con sueldo de $300.00 cada una y no aceptó prefiriendo seguir viviendo en Veracruz consagrado única y exclusivamente a las atenciones de la Preparatoria.

   Más tarde es el Congreso de la Unión que vota a favor del bardo una pensión de mil pesos mensuales a fin de que dedicara sus últimos años a dejar a la posteridad algunas poesías de carácter épico, y con marcado desinterés contesta no aceptar manifestando estar en condiciones de ganarse la vida con su propio esfuerzo y que no deseaba, sobre todo, ser oneroso a los intereses de la Patria.

   Un buen día recibe la visita del más discutido novelista; Vargas Vila, mas dejemos la charla de los dos gigantes y pasemos al año de 1928--- para decir algo de lo mucho que hay que decir de don FERNANDO SILICEO, pero no te parece, caro lector, que para abreviar tiempo veas estos asuntos en la biografía que en particular hago del marino y eminente pedagogo?.....

   Desde mediados de 1927 hasta septiembre de 1928 siendo Gobernador el Gral. Heriberto Jara confía la Dirección al señor Ing. Justiniano Aguillón de los Ríos. ¿Qué decir de don Justiniano? Su permanencia es pasajera..... Dejó recuerdos de ser hombre de buen corazón, excelente y cumplido maestro y un dilecto amigo.

   La renuncia presentada por el Sr. Ing. Aguillón de los Ríos hace ver al Ing. Vicente Camporredondo como Director. En un principio todo marchaba bien: ¿Qué no hubiera querido hacer por el engrandecimiento y progreso de la Escuela si él se cuenta hijo suyo?..... El Coronel Tejeda vuelco por segunda vez al Gobierno del Estado, jamás hace una visita al Plantel; dos o tres alumnos mal encaminados por gente perversa crean una situación de incertidumbre y desasosiego y antes de ser escarnio del reducidísimo grupo de alborotadores, deja la Dirección y el Gobierno se la confía al señor Dr. Juan Rella quien actúa unas veces con inaudita dulzura y en otras con la suficiente energía. Cierto es que al Dr. Rella no se le dejó llevar a la práctica el encomiable proyecto de hacer evolucionar al Establecimiento hacia nuevos rumbos. Triunfan las mezquindades de individuos que no tenían ingerencia alguna con las labores docentes.

   El estimable vate Guillermo A. Esteva como Director resulta una estrella fugaz.-- En el Gobierno del Estado el señor Lic. Gonzalo Vázquez Vela, designa Director de esta Escuela Secundaria y Preparatoria al señor Dr. Antonio Rodríguez Rozas.

   El Dr. Rodríguez Rozas logra hacer volver el imperio de la disciplina. Despliega una actividad que mucho lo honra y enaltece. Hace lo indecible por dotar al Establecimiento de todo lo necesario dentro de la limitada situación económica para el felíz desarrollo de las labores pedagógicas y prefiriendo consagrarse al ejercicio de sus actividades profesionales, a pesar del voto de confianza y de respaldo que le otorgan profesores y alumnos, presenta su renuncia y el Lic. Julio Lara a propuesta no de la Junta Académica, sino de los alumnos, resulta agraciado con el honroso nombramiento de Director pero he aquí otra estrella fugaz.....

 

 

 

 

EL DOCTOR JOAQUIN PEREA B. ENCARGADO DE

LA DIRECCIÓN

    El señor Lic. Aureliano Azuara en su carácter de Jefe del Departamento Universitario del Estado, a principios del año escolar de 1937 hizo una visita a la Escuela. Departió durante una hora con los señores Catedráticos; instantes después en el Salón de Actos hizo lo mismo con los alumnos.

   Tratábase de nombrar al Director; la persona se encontró bien pronto; un ameritado Catedrático, un hijo de esta Casa de Estudios, un talentoso profesionista, y esta persona fué el Dr. Joaquín Perea B.

   Jamás he acostumbrado decir alabanzas a quema-ropa.

   En mi carácter de Secretario de la Escuela desde el primero de abril de 1924, como Subprecto-Escribiente y Encargado de la Biblioteca desde el 14 de febrero de 1922 y como simple alumno desde septiembre de 1919, he visto la realidad de las cosas habidas en esta escuela.

   Al Dr. Perea, desde el día que tomó posesión como Director lo he visto poner en práctica su buena voluntad haciendo ver a los alumnos la senda del honor. Hoy, maestros y alumnos tratan que el Plantel vuelva por sus antiguos fueros; que sea nuevamente el faro que irradie su luz resplandeciente por todos los ámbitos del Estado y de la Patria. Que nuestra Vieja Casona sea otra vez antorcha que ilumine y la bendita fragua en donde se forjen los caracteres de los ciudadanos del mañana; que de este taller salgan los batalladores espíritus de la lucha, pero plenos de fe y de fervor patrio; que de aquí salgan elementos útiles para la conquista de los ideales de la democracia y para todas las exigencias que reclama el porvenír de México.

 

UNA IDEA QUE CRISTALIZA EN REALIDAD

    Convencidos de que la Escuela Primaria no es todo y el aumento creciente de la población, fueron motivos suficientes para que en esta Escuela Secundaria y Preparatoria se gestara un problema que resultaba de muy difícil resolución.

   El edificio inaugurado en septiembre de 1910 cumplió su cometido en una determinada época; desde hace algunos años dicho edificio resultaba insuficiente; había cupo para unos 150 a 200 alumnos higiénica y pedagógicamente repartidos mas no para 400, 500 ni para 657 que son las cifras arrojadas por la matrícula de diez años a la fecha.

   En muchas ocasiones manifestamos a las Altas Autoridades la necesidad ingente de ampliar la Escuela; lo digimos al gobierno, al "CLUB ROTARIO" al "CLUB DE LEONES" al "ATENEO VERACRUZANO" a la "UNION DE PROFESIONISTAS" a las Agrupaciones Obreras, y recuerdo que cuando el Senador Vidal Muñoz hiciera un llamado a los hombres de buena voluntad para exponer los diversos problemas que detenían el resurgimiento de Veracruz, estuve en la Federación de Trabajadores de la "C.T.M.". Allí dije el caso de la Preparatoria y tocóme en suerte formar parte de la Comisión que habia de dar forma a todos y cada uno de los diversos asuntos contenidos en un voluminoso expediente que sería puesto en manos del Sr. Gral. Manuel Avila Camacho en vísperas de tomar posesión del elevado cargo de Presidente de la República.

   Dos ex-Rectores de la Universidad Nacional Autónoma visitaron el Plantel: el señor Dr. Gustavo Baz y el Sr. Lic. Mario de la Cueva. Ambos quedaron sorprendidos de la forma en que trabajábamos y que, sin los elementos indispensables para el desarrollo de una labor más eficiente, dábamos cada año al más importante centro de cultura de la Nación, a la Universidad Nacional, un contingente de alumnos distinguidos y debidamente preparados para proseguir los estudios profesionales correspondientes a las distintas actividades científicas. 

   Agotando todos los recursos para que nuestra voz se hiciera oir, se prepara una manifestación y dirigiéndonos al Palacio Municipal y contando con el concurso de un buen equipo de sonido, todo Veracruz oyó el clamor de los maestros y de los estudiantes pidiendo "LA AMPLIACIÓN DE LA ESCUELA PREPARATORIA".

   En varias ocasiones tratamos nuestro caso a los señores Raúl Cristo Lapierre y Melchor Perrusquía que fungieron en este puerto como Administradores de la Aduana y Presidentes de la H. Junta Federal de Mejoras Materiales y jamás logramos que en los diversos programas formulados por esa Institución se incluyeran las obras de ampliación de la Preparatoria.

   Decepcionados profundamente, y cuando se trataba del caso de vida o muerte de Veracruz por las condiciones que se le imponía el estado de guerra, llegan el Presidente de la República todos sus colaboradores y el Gobernador del Estado. En el café "LA PARROQUIA" abordo al señor Lic. Cerdán; si quiere usted que las obras de ampliación de la Escuela Preparatoria de este puerto se lleven a cabo, le dije, haga una invitación a don Manuel Ávila Camacho para que visite el Plantel.

   Lo que siguió vosotros bien lo sabéis; el Primer Magistrado de la Nación visitó la Escuela. Para tan importantes obras donó la suma de $200,000.00  --DOSCIENTOS MIL PESOS.-- La obra en su totalidad no ha quedado terminada; pero todos tenemos fe en que esto pronto sucederá.

   Siendo la gratitud de una de las más bellas cualidades que al hombre adornen, consigno aquí mi particular reconocimiento.

   Al señor Gral. don Manuel Ávila Camacho por tantos y tantos bienes desparramados en nuestra Entidad aliviando espiritual y económicamente a muchos cientos de personas que sufrieron lo indecible en diversas regiones devastadas por las inundaciones. Por las numerosas e importantes obras que se han venido ejecutando en bien de este jarocho puerto señalando en primer lugar las que se refieren a nuestro Colegio.

   Mi reconocimiento muy sincero también para el señor Lic. Jorge Cerdán por su valiosa y eficaz intervención al conseguir la histórica visita del señor Presidente a esta Institución Educativa; por su colaboración para las referidas obras, y también para los alumnos, ex-alumnos y para todos y cada uno de los entusiastas vecinos que en distintas formas nos han ayudado y alentado a proseguir los trabajos.

   Y por último, las esperanzas bien cifradas en el señor don Adolfo Ruiz Cortínez para que como distinguido y ameritado hijo que fué de esta venerada "ALMA MATER" y hoy como Funcionario encargado de regir los (palabra no legible) de nuestra Entidad ponga de manifiesto su más grande y buena voluntad a fin de que el majestuoso edificio sea terminado dentro del más breve plazo para beneficio de la estudiosa juventud y en general para la superación intelectual de los habitantes de esta tantas veces Heroica Ciudad de Veracruz.

 

DON URBANO L. REYNAUD: UN SIMBOLO Y UN
EJEMPLO PARA MUCHOS PADRES

    Los Conserjes, los humildes Sirvientes de la Escuela, forman parte también del largo historial del Plantel.

   Don Juan B. Cabrera, don Francisco Puig, don Antonio Laurencio, don Rómulo Escudero, don Julián Cabrera, Librado Guzmán, Felipe Contreras, Armando Pérez, Juan Velázquez, Luis Meza, Octaviano Resendis, Leonardo Salas, Ingancio Rodríguez, Angel Peña, Abundio Guatzozón y don Urbano L. Reynaud, han convivido con los maestros y con los alumnos las horas felices y los momentos de angustia por que ha pasado la Escuela.

   Todos ellos encarnan un pasado, y una época, dos de ellos, don Antonio Laurencio y don Urbano L. Reynaud, justipreciando lo que vale la cultura, con esfuerzos y privaciones lograron ser felices viendo a sus hijos elementos útiles, preparados, cultos y dignos del aprecio de toda una sociedad.

   Don Antonio Laurencio fué el padre del hoy estimable Comodoro don Roberto Laurencio Valencia.

   Estas líneas se engalanan con una foto de don Urbano L. Reynaud acompañado de doña María Palmeros, su esposa, y sus seis hijos: Manuel, Eduardo, Luis, Miguel Angel, Francisco y Guillermo. ¡Qué bello ejemplo para muchos padres!... Con el escaso sueldo de Conserje de la Escuela, tío "URBA", como cariñosamente le llamamos, es el hombre colmado de satisfacciones sublimes: Manuel ocupa un importante puesto en la Sucursal del Banco Nacional en este puerto, Eduardo, hizo estudios de Medicina y ejerce en el cercano Municipio de Paso de Ovejas; Luis, es una de las sólidas columnas del foro veracruzano y no hay abogado que le compita en la pronta tramitación de los asuntos como lo ha demostrado en los diversos cargos que le ha confiado el Gobierno del estado; Miguel Angel, terminó sus estudios de Química; Francisco, ha dado muestras de ser un excelente marino y Guillermo, el menor, terminados satisfactoriamente sus estudios preparatorios, ingresó a la Escuela Náutica y graduado de Pilotin, por sus altas y relevantes cualidades de estudioso hizose acreedor a una Beca otorgada por el Gobierno americano para ir a Colombia a tomar un Curso de Meteorologia.

   Trabajando hoy todos sus hijos, han querido que tio "URBA" deje la Consejería de la Escuela; pero nunca lo han logrado porque el viejecito querido no seria lo suficientemente dichoso si viviera recluido en las habitaciones hogareñas. Don Urbano es feliz correteando y regañando a los muchachos que logra sorprender con las mangas de la camisola acremangadas, a los que quieren colarse sin la gorra reglamentaria que forma parte del uniforme, y cuando llegado el "estiaje" todos nos lamentamos de las incomodidades que la falta de energía eléctrica acarrea, sólo don Urbano goza porque es la época en que deja descansar el tiembre eléctrico volviendo a su campana favorita a su sonora campana que por largos años y a cada hora la ha hecho vibrar para anunciar a los maestros y a los alumnos la entrada y salida de sus clases.

 

DATOS BIOGRÁFICOS DEL LIC. FRANCISCO
HERNÁNDEZ Y HERNÁNDEZ

    El señor Lic. Francisco Hernández y Hernández, era hijo del pueblo de esa clase sufrida y grande, que en todos los países y en todos los tiempos ha producido genios, ejemplos de patriotismo y modelos de abnegación.

   Educado en la pobreza, sintió de cerca los dolores del pueblo, y una vez en el poder, supo remediarlos con cariñosa y fraternal solicitud.

   Estudiante distinguido, su nombre fué respetado por sus maestros y condiscipulos.

   Jurisconsulto eminente, su palabra y doctrinas eran escuchadas con general aplauso.

   Abogado experto e inteligente, salvó los intereses legítimos de muchas familias, la vida de numerosos criminales y el honor de no pocos agraviados.

   Su existencia es toda una historia de una época dificil y angustiada para su patria.

   En la década de 62 a 72, la historia de Hernández y Hernández es la del Estado de Veracruz.

   Hernández y Hernández debió su elevación política a la progresión brillante de sus méritos y al sufragio popular.

   Fué Magistrado del H. Tribunal Superior de Justicia; en 1862, figura como Diputado al Tercer Congreso de la Unión y cuando los representantes del pueblo depositan en las manos de Juárez el destino de nuestras libertades y el honor de la Nación, a Hernández y Hernández vésela sirviendo como Secretario al lado del inmaculado y glorioso Zaragoza, ilustre jefe de las armas republicanas.

   El sufragio de 1876 lo designó Gobernador de esta Entidad y en medio de general aplauso toma posesión el 19 de diciembre.

   Inició la formación de avanzados Códigos, siendo el Estado de Veracruz el primero que dió el ejemplo a los demás para la organización judicial.

   Protegió la Instrucción Pública con provechosos resultados: La Biblioteca del Pueblo y el Instituto Veracruzano de este puerto, fueron obras suyas.

   Tribuno del pueblo, de altivez caballeresca, defendió la soberania de su Estado con valor indomable. Fué en suma, orador digno de los tiempos de Grecia, de Roma o de los próceres de la Revolución Francesa.

   El señor Lic. Hernández y Hernández dejó de existir la mañana del 24 de diciembre de 1882 pero su recuerdo vive en nuestros corazones. El Jardín frontero a nuestra Escuela Secundaria y Preparatoria lleva su nombre y en uno de sus costados se levantó un pedestal con el busto del egregio gobernante.